16 febrero, 2017 - No Comments!

Me duele el sexo.

Me duele la garganta de contener la minga retorcida del albañil que ha salido por la puerta.
El pecho derecho de los huevos, uno, dos, diez, amontonados en mi boca.


Me duele la mirada borrosa que me hace escribir estas líneas dobles.

Me duele la mirada borrosa que me hace escribir estas líneas DOBLES.

Me decías que un hombre caía devoto a los pies del lloro de una mujer bonita.

Me duele saber que no puedes observarme cuando lo hago. Y la protección desaparece.

Me duele pelear constantemente.

Me duele oír a mamá porque apenas le queda candela.

Y a mi hermana pequeña, pequeña, tan frágil que ya se rompe.

Me duele no saciar bien la cama.

No tener amor. Me duele la braga.

Me duelen los cortes púrpura. Tal vez no pueda parar.

Lo único que no duele es esos momentos donde atisbo tu risa acercándose desde muy lejos.

La oigo y me sienta tan bien… Ya se ha convertido en lo único mágico que tengo.

Hasta que algo me golpea y se desvanece de nuevo.

Me duele cuando me intento convencer de que no estarás.

Eso es lo que más me duele.

Eso es lo que más me DUELE. Quiero ir contigo.

Dame una pista de en quién te has reencarnado y quizás no tambalee tanto el paso.

Mara Blixen.

Published by: mara in poesía

Leave a Reply


*