7 noviembre, 2017 - No Comments!

Adiós Leonard, adiós Lover.

Hoy hace un año que nos dejó. Tengo palabras de Leonard Cohen, sonetos, sílabas, guitarras y sombreros flamencos de seis acordes viviendo en mi cabeza desde que descubrí su música apenas siendo una niña.

Los he cuidado, limpiado, hecho madurar, cientos de noches. Conozco hasta cien poemas versionados por Francoise Hardy y Nick Cave. Hoy chocan, patalaean y se mezclan todos entre los gusanos de mi cerebro. Las letras brincan enfadadadas y nerviosas, desordanonando los álbumes del estante que tiene ya ochenta y dos años. Tarareo el principio de Tower of song y lo mezclo excitantemente con lover. La orquesta es la de I´m your man y el coro bebe de Take  this Waltz. Revolotean y están muy muy  tristes.

Hay una razón. Pocos como él me mecían en sus brazos cada vez que el té y las naranjas que traje de la China se asustaban. No le conocí y su música no morirá nunca. No es consuelo. Merde!

—Hay una grieta en todo y así es como entra la luz —dijo una vez. Muchas veces he inventado diálogos con él tras el sudor de un concierto. En francés; charlábamos de gitanas, de Lorca y de ese lugar oscuro de donde salen mi danza, sus canciones, mi sexo, su pelo gris, sabiéndonos incapaces de descubrirlo, mucho menos de conquistarlo. Eran ya las 6:00 cuando cedíamos al whisky y alguna noche, con suerte, vislumbrábamos un exiguo resplandor. Entonces nos consolaba ganar a la trompeta solitaria. De haber traspasado mi imaginación, hubiéramos sido amigos.

¿Dónde me encuentro yo ahora? ¿En el hoyo del castillo?, o ¿solo estoy a la sombra, junto a la basura en flor, observando como papá le tiende la mano a Leo? —Hola Gypsy, te estaba esperando—. Se reconocen de inmediato. Caminan en negro los dos juntos, a ciegas, sólidos con sus sombreros negros de colección. Parecen dos viejos vecinos; papá saca un puro de Viñales y mientras lo enciende, Leonard aporrea las cuerdas para componer The Gypsy wife. No. Aprovecho el momento para gritarle por una canción nueva. Esta vez será Mara, no Suzanne, así que pronto escucharé una melodía de cuna como Lullaby. La cantarán aflamencada, a dos, con dulzura, mirándome y mimando mi piel mientras trato de dormir. Pero confían en mí. Esta noche va a romperse un poco y comienza a ser larga.

Mara Blixen.

Os dejo a la gran Nina Simone versionando Suzanne. ¡Inmejorable! Escucha bien la letra si no la conoces, y descifrarás más de lo que acabo de escribir.

 

Published by: mara in Uncategorised

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