Deja mis pezones para el final y aprende…

Leyendo este artículo sobre tetas, me ha parecido interesante compartirlo porque a veces nos olvidamos que a las mujeres nos deleita que el hombre vuelque todo su erotismo en el arte de alzar la sexualidad del pecho…

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La caricia lenta, el mordisquito, y el viaje sinuoso con la lengua por toda su superficie hasta alcanzar el pezón (y ensimismarse en él de infinitas maneras…), es una de nuestras demandas silenciosas…

Por cierto, ¿habías oido hablar  del orgasmo de pezón?

Aprende más pinchando aquí.

Mara Blixen.

Te doy mis pechos. (Coco desnuda en la cama).

 

pechos

Mis pechos hablan serpenteando entre espejos…, en una tarde solitaria y casi ruidosa de viernes…, en otro reglado fin de semana más, ¿Cuántos más? ¿Cuántos llevo vividos? Y,  ¿Cuántos quedarán?…, ¿Quién coño me preguntó si los quería vivir? ¿Una madre que olvidó que éramos dos cuando nació mi hermano gemelo? ¿Un padre que se largó sin decirme si quiera adiós?

Así me despierto de la siesta del comienzo de un fin de semana muy “lady blue”. Seré breve porque me incorporo cansada de escribir en mis pestañas… (Solo un artista podría fotografiar mi última frase).

Tras el disparo, ahora soy capaz de haceros notar la sutileza del papel limpio que confunde al fotógrafo cada vez que pretende destacar el monte de venus de una mujer frente al vals del piano. Mi repetitivo triángulo se despereza entre las culebras de su biombo. Y aún no conozco al retratista…

h3Mi noche de más se suma a la vida, porque, de la caverna de la sala oscura de contrastes surge un trazo bonito, pinta de azul a los muchachos… Y es que la belleza es la hostia nívea que nos remide del pecado. Su búsqueda, la búsqueda que hago de ella follando obsesivamente es lo único que me hace estar clavada al suelo y no morir.

Admiro la cajita mágica que envuelve cualquier fotografía sublime. Yo soy solo una escritora deprimente (pero alegre por genética), quizás por el temor a no alcanzar nunca la belleza de la que siempre hablo…, o la fama. O a no creérmelo… A fracasar, cuando simulo en el tejado, ser la fea Coco Chanel, la flaca que ese tonto admiró antes de que alcanzara el éxito de manera natural. Cuando leo sobre ella, me pregunto si, antes de conseguir la fama, también fue admirada por su personalidad. Es posible que esta reflexión esté anticuada hoy, pero, ¿cuándo empezó a ser importante la fama? ¿Llenaba Coco los lugares por su estela de adolescente? Entiende lo que trato de decir.

Me gustan las fresas, pero también me gusta no ser nadie.

¿No es esa la cota más alta de la verdad?

….

Perdón, ¿No es esa la cota más alta de la vanidad?

Mara Blixen.

Sexo jamás confeso, muerte y flamenco.

R7aY llega el aviso de tu muerte. Por fin. No soportaba más la presencia de la puta Decadencia riéndose de ti, y de todos nosotros cada vez que, con sus zancadas negras parsimoniosas, te clavaba la aguja.

Pocas veces enciendo el tocadiscos que me regaló papá. Mozart, y su Lacrimosa requieren respeto. Así que paro de llorar y dejo caer la aguja, una aguja limpia, y aunque punzante, muy diferente a la que impulsa la Muerte. Este es mi pequeño rezo ateo para despedirte, Gran danzón.

Cierro los ojos y escucho la marcha. Puedo dibujar sombras oscuras flotando como una corona sobre mi coleta. Quizás solo sea un rodeo y estén de paso para asentarse en otra cama, o quizás las estoy oliendo porque la siguiente soy yo. Hoy, cada vez que una bandada de pajaritos pequeños levanta el vuelo en Madrid, continuo viendo esa carita sonriente de niño que, sin embargo, escondía en secreto desde el vientre una dermis podrida. Ya han pasado cinco años…

Aunque los pájaros rara vez vuelan de noche, acaba de expandir las alas en el patio quieto de casa uno grande. He decidido que seas tú, Álex. Les diré a esas dos criaturitas que dejas ya cortadas para siempre, que busquen alto…

Y de flamenco y del nacimiento de los dioses también quiero hablar hoy. Del flamenco porque ninguna expresión artística ha sabido expresar mejor el canto de la muerte. A cualquier seguiriya la colma su desnudez, la ausencia de retórica. Su cante triste repleto de sexo jamás confeso, lo hace místico.R23a

Álex, me despido sin parar de bailar en cualquiera de esas fiestas locas que organizabas. Nadie se atrevía a poner fin hasta que uno alzaba la última botella, buscando a quien bautizar como el dios del nuevo día. Te digo adiós de una manera original. Regalándote este vals de José Hierro que canta jondo algo así:

<<Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría no podrá morir nunca>>.

Mara Blixen.

Mi abrigo rojo.

ABRIGO ROJO

Mi abrigo rojo,

rojo intenso, de lana y largo hasta la rodilla. Así es mi querido abrigo rojo.

Lo uso dos veces al año. Cuando empieza el otoño y a punto de irse el invierno, y lo hago porque abriga pero no ahoga. Me gusta porque es ligero como yo, cobija al auxilio, como yo, y es suave al tacto, casi como yo.

Y es que cuido mi piel con mimo. Después de hacerla respirar corriendo por las calles del barrio, la ofrezco largos baños calientes, la limpio con exfoliantes que compro en Kiehl´s,  la unto, extendiendo cremas aceitosas que me traigo de una tiendita escondida del viejo Londres…

Y entonces da comienzo el ritual “rouge”.

Música sensual suena ya a lo lejos. Me acerco al armario de lencería y escojo una braguita blanca, o color carne mejor, de algodón y sin encajes, de esas de día. Va a ser mi único atuendo. Eso, y por supuesto, mi abrigo. ¡Ah! Se me olvidaba. ¿Cómo iba a brindarme al despertar sin mis zapatos negros de charol?

Move on, waiting for that change of season, Oh the winter’s been so long…

Y comienzo a bailar por el largo salón de mi casa con esta canción dulce de George Michael, y es que llega la primavera, mi abrigo se desempolva revoloteando libre alrededor de mis piernas desnudas, acaricia mi culito, mis pechos, y envuelve mis brazos. Y es que danzo a pasitos coquetos, concisos, aunque cada vez menos tímidos… Mis tacones ya se van dejando llevar sin temor por los ángeles, giran sobre sí mismos, se hablan, se intercambian algunas melodías…

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Y cuando voy metiendo los deditos por los límites de la única tela prieta que se ciñe a mi cuerpo es porque ya siento el ardor que lentamente recorre mi piel blanca. Mis pezones se endurecen deseosos de un amor caliente y mi braguita terminará por resbalar entre los charoles de aguja…

Pero esta noche es solo para mí. Algunos celebran el cambio de estación con nuevos colores. En Japón, lo hacen anunciando el florecimiento de los cerezos. Es muy popular hacer un picnic (Hanami) en los parques. Tanto es el fervor por el rosa en flor, que en ocasiones la fiesta continua hasta bien profunda la noche.

Pero yo prefiero hacerlo sola, en casa, desnuda bajo mi manto rojo. Dos veces cada año desde que tengo veinte. Desde que aprendí a tocarme venciendo mi pudor, cediendo a los límites impuestos quién sabe por qué. Sigo y sigo hasta que mi vulva destella…, hasta que termina la canción que dice así:

I’m gonna be lucky in love someday…

Mara Blixen. 

El sexo y las cinco esquinas

Como afirma Mario Vargas Llosa con motivo de su última novela, Cinco esquinas, “Hay que tratar el sexo con naturalidad, ya hemos pasado por Freud y el psicoanálisis, por toda la cultura sexual de nuestro tiempo, que es rica y variada, y deberíamos estar informados de que en el sexo no existe una normalidad y anormalidad, que las fronteras se confunden y se borran y las posibilidades son infinitas…”.

¿Por qué precisamente utiliza el autor la normalidad y anormalidad del sexo? ¿Qué quiere decir exactamente con ello?  Yo no lo sé. Lo que sí sé es que apenas hay información ni cultura sexual, por mucho que aparentemente lo parezca. Como dice él, deberíamos estar informados, pero no es así. Es cierto que la publicidad, el cine, la moda, explotan continuamente el lado sexual. Cualquier empresa presenta su producto envuelto en un halo sexual casi siempre. Algo tiene el sexo muy potente en nosotros que en todo está presente, aunque de promocionar “fairy” se trate.

La sociedad actual está saturada de señales o símbolos sexuales. Éstos lo invaden todo. Pero no nos llevemos a engaño pretendiendo hacer ver que el sexo está ahí y que ya está introducido sólidamente en nuestra cultura. No es cierto. Me atrevo a decir que son solo las señales sexuales las que están ahí, no el sexo. Del mismo modo que do, re, mi…, do, re, mi… es un acorde musical pero no es música, ni siquiera una melodía.

Entonces, un escote, una minifalda, o los vestidos completamente transparentes que lucen últimamente las diosas de las alfombras rojas son esas señales a las que me refiero. Eso es ya natural. Está aceptado e invita a pensar en el sexo. Son el objeto de deseo.

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Marilyn Monroe, Marlene Dietrich, Rita Ora e Irina Shayk. (Poquita diferencia entre ayer y hoy).

¿En qué es rica y variada nuestra cultura sexual? No logro verlo. Aprendo mucho más de los ensayos del siglo pasado (Freud, Foucault, Apollinaire…), que de cualquier blog que intente hacer materia al respecto. Incluso la sección de “mi” preciada revista Jotdown dedicada a eros, repite y repite a los clásicos. La mayoría de los artículos que leo o son historicistas, es decir, están inundados de descripciones rimbombantes sobre los diferentes comportamientos sexuales de la Historia de la Humanidad, o, por el contrario, son instructivos de cómo preparar tu cuerpo para el placer anal… Pero del SEXO de verdad, que, en realidad está en nuestras cabecitas, muy poco se habla.

El sexo aún está escondido debajo de la tierra. No tengo idea de cómo será en el futuro pero, a día de hoy, todavía se le tiene un enorme miedo. Por supuesto que Freud dio un salto enorme y nos hizo ver que el sexo está detrás de todos nuestros trastornos y maneras de actuar. Pero el enorme civismo de la sociedad, incluso en nuestros niveles más íntimos de pareja, me hace pensar que solo en las tribus más primitivas, el sexo puede mostrarse en un sentido literal. Recuerdo un pasaje (que jamás voy a olvidar) de “El entenado”, grandísima novela de Juan José Saer. El argumento versa sobre un europeo atrapado por una tribu antropófaga en Río de la Plata. Deciden salvarlo durante muchos años. El protagonista relata cómo una vez al año y seducidos por unas hierbas alucinógenas, se montan un festín tan arcaico como libre de prejuicios. Solo entonces, se traspasan sin miedo los “límites” y tiene cabida cualquier acción sexual por espeluznante que nos parezca. Todos follan con todos, hombres, mujeres, niños…Lo hacen de una manera salvaje. Al día siguiente todo vuelve a la normalidad. Lo quise entender como un ritual para sanar, o salvar al hombre de su oscura identidad sexual. El autor parece querer decirnos que solo con una ceremonia anual de esas características, podremos transgredir, para intentar aceptar sin miedo lo que somos y, así, poder seguir viviendo más puros y con algo menos de angustia.

No puedo imaginarme que algo parecido pueda ocurrir en Occidente sin que haya consecuencias, como tampoco creo que podamos aceptar nunca el sexo con naturalidad. Y es que, quizás, el sexo pueda ser natural, pero solo en un primer grado. Hay una fina línea entre lo natural y lo no natural. Si no fuera así, no existiría, ni lo prohibido ni la transgresión.  Estoy de acuerdo con las palabras del filósofo, de que la transgresión no es la negación de lo prohibido,  sino que lo supera y lo completa.  Y yo añado que sin morder la manzana, no seríamos más que almas ingenuas y tontainas.

Mara Blixen.

 

El SEXO de los terremotos

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Título: La era de los Terremotos; Una guía hacia el Presente Extremo.

Let me alone!, o ¡déjame en paz!, escribo este ensayo a modo de rap. Y no te pierdas en el móvil mientras esperas mi respuesta porque no la habrá. Precisamente porque sé que es lo que anhelas… Y todo porque este presente extremo te tiene absorbido, ¿sí o no?  Ya contesto yo. Sí, y más de lo que eres capaz, ¡tonto! ¡Pero si ese del costado es mucho más interesante que Pablo Android! Su nombre indica su total imbecilidad. Andro-ID! ID, ID, ID-iooooota… ¿No lo ves aún? Entonces, ¿por qué te sientes empequeñecer si no te compras un mac o una galaxia gravitacional? Más rap. Steve Jobs en doscientos años no será más que la vena azul que nunca tuve por mucho que intentara convencer la otra noche en la cena del Viso, de que ostento un placentero y slowly Ducado. Quizás en trescientos años más, ya no utilicemos el móvil o, mejor aún, ¡nosotros seremos el móvil! O quizás, solo quizás, tendremos sexo intranético, es decir, unipersonal; osea, sin nadie. No necesitaremos a naaaa-di-e. ¿O sí? ¿Ganará lo individual o lo colectivo? Esa es la gran pregunta del siglo, o eso defienden los “tres mosqueteros”… Si gana lo individual, entonces el sexo si será intranético, como decía… Eso sí, previo pago y acabando por fin con la prostitución. Intentaré explicar por qué. Definiremos el sexo que queramos en cada momento, tan solo con nuestra valiosa imaginación.  A veces será largo, otras en pareja, quizás algunos dibujen en su database una orgía romana… Será tan a gusto nuestro que, me atrevo a postular que el homo sapiens aún no ha descubierto las cotas más elevadas del erotismo…

Tú tienes el poder porque tu generación será la única en morir. Pero no te engañes más de lo conveniente cuando deseas algo inalcanzable que enlatan en la red. ¿No ves que la tatuada y gorda de Lenny, Lenny Dunham, sí, esa, la fea de “girls” rompe audiencias? Y lo hace porque es de verdad, porque el vecino del sexto sexista es follower de las tops de Instagram, pero a la que desea hasta rezumar baba por cada orificio de su cuerpo, es a la pecosa del cuarto. Hasta a mí me gusta y eso que vivo en un chalé y sin vecinos… Es muy divertida la manera en que la mayoría de la gente que parece tan nice se convierte en trolls y monstruos cuando bucean en la red en el onanismo de la noche… Si alguien grabara las extravagancias que buscan cuando cuelgan el Armani sin arrugar antes de cenar…

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Rapeo y rapeo y la Tierra tiembla, y termino de leer “The Age of Earthquakes” (he cambiado el título del post a antojo) con una amplia sonrisa y relajada, muy relajada. Pero es que no hacer nada se ha convertido en algo francamente difícil de conseguir, porque con nuestro device pegado a la lengua, jamás estamos unbusy, y el aburrimiento se ha convertido en un bien escaso. Pues ahora mismo voy a no hacer nada. Lo que deseo es abrir una botella de whisky del buenísimo y que me metas un poco de mano o…, mejor que lo hagan “ellos”, que siempre pone más. “Ellos” son los tres molones, Basan/Coupland/Obrist, los autores del simpático y nada insustancial libro La Era de los Terremotos, que me ha dado tanto juego como para escribir este texto a minuto por línea, adelantando al presente y que no voy a corregir. Me voy a por el Chivas pero antes quiero transmitirte una idea (quizás alguno crea que peca de tonta pero ojo con lo que piensas…): Todo el mundo en el sexo de los terremotos siente exactamente igual que tú. Cuidado.

Y me parece algo bizarro haber escrito este texto. ¿Acaso parezco yo?

Mara Blixen.

Una cita por SKYPE. Parte II.

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Continuación de “una cita por SKYPE, parte I”.

Mara: ¿me quito los ligueros?

Claudio: no. Bájate las bragas  solo un poco y enséñame ese coño.

Oh, síii, así….

Para.

Abre tus labios  superiores y acércate un poco más al ipad.

Quiero ver tu clítoris.

¿Ya está duro?

Mara: y muy mojado cabrón. 

Claudio: Acaríciate.

Así… joder ¡qué bien!

Ahora métete un dedo en la vagina niña.

Mara: me gustaría más que lo hicieras tú. 

Claudio: ay puta.

Mara: Imagino tus dedos expertos explorando mi entraña. 

Uno, dos, tres.

Me estoy mojando cada vez más.

¿Puedes sentirlo?

Claudio: Si pudiera te metería el puño entero perra. 

Mara: Aggg! 

Empiezo a sentirte.

Jummm, aggg,

Maldito cabrón.

Claudio: No quiero que te corras aún.

Mara: Te estás masturbando. 

Claudio: Sí. Quiero que nos corramos a la vez.

Pero antes…

¿Qué tienes sobre ese silloncito de detrás?

¡Cámbiate!

Mara: Es una pieza única de la tienda. 

Está bordada con perlas rosas.

Claudio: enséñamela. 

Mara: ¿la puedes ver?

Claudio: oh sí. Póntela ahora mismo.

Mara: me encantaría que mordieras cada perlita aquí mismo.

Una a una.

Luego me lamieras los pechos.

Me besaras y…

Ummm…

Me follaras en el suelo.

Claudio: cómprala para la próxima vez que nos veamos.

Mara: es demasiado cara.

Claudio: Cómprala.

Te doy mi tarjeta.

Mara: La dependienta va a flipar con la niña pija.

Si me viera aquí toda empapada…

Claudio: Podrías decirle que entre y te acompañe.

Mara: pervertido.

Claudio: seguro que es otra zorra lame pollas como tú.

Si pudiera meterte un dedito por el culo…

Mara: ¿así?

Claudio: umm…

Ay niña, ¡cómo sabes hacerlo!

Sigue metiéndote ese dedito.

Mara: Me pone mucho explorar mi trasero.

Ya está resbaladizo,…como mi coño.

Claudio: puta.

Mara: jodido cabrón.

Quiero que me folles por detrás.

Claudio: si pudiera.

Mara: he traído una cosita.

Claudio: ummm

Mara. Es rosa fucsia

Larga.

Adivina.

Claudio: ¿vibra?

Mara: sí…

¡sácalo!

Mara. Mira.

Claudio: ¡Guau!

Lámelo como si fuera una piruleta.

Mara: A falta de la tuya…

Claudio: ahora. Métela entre tus tetas.

Así…

Joder…

Junta tus sabrosas tetas, pedazo zorra.

Deslízalo rápido de arriba hacia abajo.

Mara: Aggg

Te gusta lo que te hago ¿eh?

Claudio: ay sí…

Como sigas así me voy a correr ya.

Mara. Yo estoy empapada.

Claudio: Te jodería ahora mismo esas tetas enormes.

Mara: aggg

Claudio: Bájalo hasta tu pubis.

Mara: umm.

Claudio: eres una diosa preciosa que algún desalmado debería follarse ya.

Mara. Y tú no estás aquí.

Claudio: Mara…

Ponte de perfil.

Perfecto. Abre las piernas.

Échate hacia delante.

Mírame.

Levanta el culo.

Métete esa cosita por el detrás.

Te voy a follar ya.

Y me voy a correr en tu delicado trasero.

Mara: Eres un enfermo.

y tú una puta guarra.

Métetela un poco más.

Te estoy follando.

¿Me sientes?

Claudio: Te voy a romper ese culo níveo.

Mételo hasta el fondo.

Mara: aggg

Ummm.

Aggg.

Fóllame.

Claudio: saca y mételo mientras me masturbo.

Más rápido zorra.

Ayyyy

Mara: joderrrrrrr

Claudio: métete un dedo en la vagina y trabaja.

Ahora te estoy follando duramente.

Por detrás…

Ufff….

Y te penetro la vagina con mis dedos.

¿Los sientes?

Mara. Hijo de puta. Siiii Ahhhhh, ummm, aggg

Claudio: me corro Maraaaaa.

Mara: CABRÓNNNNNN

Claudio: Más rápido. Quiero ver esa polla metida hasta el fondo.

Así….

Mara: joder, me corroooooo

Claudio: y yo.

Mara: Me mojo. Me corro…

Claudio: ya veo tus líquidos resbalando por tu pierna.

Guauuuuu. Me corro. Síiiii. Puta, sigue así, síiii.

Diosssss.

Mara. Guauuuuuuuuuuuuuuuuuuuu.

Claudio: guauuuu.

Mara: ………

Claudio: ………..

Mara….

Mara: Claudio……

Claudio: Eres maravillosa.

Mara: sí. Una puta maravillosa.

Tú haces que me comporte así…

Claudio: eres tú quien me provoca estas cosas.

Me encantaría poseerte siempre.

Cada día…

Cada momento…

Mara: me tengo que ir.

La dependienta debe de estar mosqueada.

Claudio: claro. Nos vemos pronto.

Cuídate.

¿Mara?….

EXTRACTO DE PULSE MARA.

Sexo, barro y belleza.

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—Hola, ¿qué tal estás?

—…, con los pies en el barro…

— ¿Qué quieres decir, Mara?

—Bueno. En realidad, preferiría un campo de trigo bien luminoso, y además…, sentir la pisada crujiente del campo… Sé que eso es mucho pedir, así que me conformaría con pisar…, asfalto. Pero…, tengo los pies ahí; enganchados al barro; como si fuera ese moco verde de las pelis de héroes que se estira y estira y estira, pero nunca se rompe…

—Entiendo…

—A ver,  peor  sería que me estuviera hundiendo en el barro. Solo estoy ahí. En territorio neutral… Sí. Más o menos,  en territorio neutral porque,  tengo la suerte de que el barro nunca pasa de la línea del tobillo… Así que no está naaaada mal. Desde que vengo aquí, en realidad ese es mi estado…

—Ya…

—María, acabo de darme cuenta de que esa es la mejor explicación que te he dado hasta ahora para decirte cómo me siento desde…, bueno , ya sabes…

—No exactamente. Dime.

—Bueno, desde que he tomado conciencia de dónde estoy.

— ¿Sigues con temor? Todavía no eres capaz de confiar en mí, ¿verdad?

—Aquí debo ser sincera ¿no? Pues, Voila! Dime que soy una pesada pero es que no soy capaz de…

—De confiar en nadie…

—…

—No te preocupes. Entiendo tu frustración. Para mí no eres una pesada. Sé que te cuesta, e iremos poco a poco. Y no te preocupes por las etiquetas. No estoy aquí para juzgarte. Solo te quiero ayudar.

— ¿Ayudar?… ¡JA!

—Sí, ayudar.

Merde!!!!!! Nadie ayuda a nadie… Eso es la gran mentira de la sociedad…

— ¿Eso crees?

—…

— ¿Mara?

—….

— ¿Qué crees que hago yo entonces?

—…

—Dime.

—… Aunque nunca me concedas nada, déjame que te haga una pregunta. ¿Qué es lo que crees que hace, por ejemplo…, mmm, un buen diseñador, cuando busca como obseso la belleza?

— ¿Qué crees tú?

—No, no, nooooo. ¡Diossss! Contéstame aunque sea una vez. Tampoco es tan difícil. ¡Solo cinco minutos de diálogo!

—De acuerdo. Creo que es obvio.

—Nooo. Diossss…. ¡Nada es obvio! ¡Todo es una gran mentira! El que busca la belleza, lo que en realidad hace es rechazar al animal de mieeeeerda que lleva dentro. ¿Por qué nadie lo ve? … Pero si solo somos pu-tas besssss-tias disfrazadas de Balmain! Buscamos la belleza, sí, pero solo para ensuciarla; mejor aún, para marchitarla. Y más sabroso, cuanto más poco a poco… Ella, La Gran Belleza, Ella, Tan Amada…Bla, bla, bla… Husmeamos… Husmeamos en ella hasta el paroxismo solo por el afán sádico de relamernos cuando conseguimos profanarla. Por eso…, ¡por eso el sexo mueve el mundo! …  Por eso, una mujer bella se sabe poderosaaa…

—Ya veo… Inquietante reflexión, Mara.

—Sí… Ahí es nada…

—Entonces, si haces esta asociación entre la animalidad y la belleza, ¿qué es lo que crees que hago contigo en vez de ayudarte?

—Pues déjame decirte con todos mis respetos, que, de momento, no lo estás consiguiendo…

—Mara. Creo que vamos por el camino correcto…

—Ya…, bueno, me voy…

— ¿Hoy no eres capaz de aguantar ni diez minutos?

—Lo siento; me voy…

—Vamos. Hablemos un poco de la belleza. ¿Tú has sentido ese poder?

— ¡Ja!

—Dime. ¿Quieres

—Perdona que te interrumpa pero me voy; Ya está… Me voy con mi barro… Adiós, y lo siento de verdad… Adiós. Lo siento, lo siento… Adiós. Gracias. Adiós.

—Adiós Mara.

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Mara Blixen.

Poemas de San Valentín.

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              “Viene la noche. Es

 la hora de perderme en

               tu cabello y tu llanto”.

Hoy me he despertado con este poema de Antonio Gamoneda resonando en mi cabecita. Nunca celebro San Valentín. Prefiero regalar el rojo del fechazo un día cualquiera del año. Pero hoy escribo este precioso poema que recitabas antes de amarme, las noches que sentías en el brillo de mis ojos una diminuta mácula de tormento… Y hoy me acuerdo de tí. Y perduras fuerte, después de tanto tiempo…

Mara Blixen.

El ardor de Mara.

desnuda BW2Tengo muchas ganas de escribir pero no sé cómo ensuciar la hoja en blanco. Siento un ardor dentro de mí tan palpitante que hierve mi cuerpo. Anhela salir pero aún está merodeando con contenida vehemencia por la capa más interior de mi piel. Percibo cómo recorre de un modo vivaz el torrente rojo de mi organismo haciendo despertar cada víscera. Ahí fuera hace frío, todavía es Invierno, pero en mí la Primavera brota ya incansable…

¡Vaya! He conseguido dibujar tímidamente en la hoja en blanco, aunque en realidad mis palabras hoy son torpes (estoy vaga y…, muy cansada).

En ocasiones, el silencio describe mejor ese ardor. La mudez me embriaga y es mi mejor utensilio de expresión. Es la palabra perfecta.

Os dejo un enlace a la Consagración de la Primavera de Stravinsky. Son muchas las versiones coreográficas bailadas pero hoy he elegido a Maurice Béjart.

pincha aquí

Mara Blixen.

Una cita por SKYPE. Parte I.


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Mara: Ya estoy lista para ti.

Claudio: Hola.

Mara: Hola.

Claudio: estás preciosa.

Mara: ¿dónde estás?

Claudio: en mi despacho. Por el ventanal situado detrás de mí se ve toda la ciudad.

Mara: Ya veo, pero prefiero mirarte a ti.

Claudio: ¡Guau! No esperaba que llevaras esa tela de encaje negro cubriéndote los ojos.

Mara: no quiero que me grabes. Es solo eso pero… va a juego con la lencería.

Claudio: Estás muy misteriosa y eso me pone cachondo.

Me encanta ese conjunto.

Te has puesto carmín.

Mara: como me pediste.

Claudio: Te gusta obedecer…

Mara: me gusta complacerte…

Claudio: Date media vuelta. Quiero verte por detrás. Adivino que llevas puesto un culotte.

Umm….

Abre un poco las piernas.

Ahora no te muevas, gírate y mírame……

Tócate el trasero suavemente……

Así. Estoy empezando a excitarme…

Desabróchate el sujetador…

Umm. Tu espalda desnuda….

¡Quítatelo!…

Ay Mara!!!!

Mara: y ahora…, ¿qué hago?

Claudio: Date la vuelta y empieza a tocarte las tetas.

Primero los pezones.

Quiero ver cómo se ponen duros.

Mara: ¿así?

Claudio: sí, continúa.

Muévete como tú sabes.

Se me está poniendo dura.

Ufff,….

Métete una mano en el coño.

Mara: Me estoy humedeciendo.

Claudio: y más que vas a hacer.

Háblame mientras te masturbas.

Sigue tocándote las tetas. No pares.

Mara: Enséñame tu polla. 

Claudio: Vale. 

Mara: ¡Ya la tienes grande!

Claudio: desde que has encendido el video chat, cariño. 

Mara: mataría por poder chuparla. 

Claudio: no me digas esas cosas. 

Mara: nadie te la come como yo.

Claudio: Lo sé. Eres la zorra maldita que siempre he necesitado.

Mara: y tú el cabrón más degenerado que he conocido.

Claudio: no imaginas las cositas que haría contigo…

Mara: Enséñamelas.

Todas.

Claudio: umm.

Vas a empezar bajándote un poco esa braguita.

Quiero ver tu selva poblada.

Mara: ¿me quito los ligueros?

Claudio: no. Bájate las bragas solo un poco y enséñame ese coño…

Oh, síii, así….

 

EXTRACTO DE PULSE MARA. Continuará…

El sexo de las 4 torres

tocame slick rickY ¿por qué coño me he puesto un gin-tonic ahora? No es un día para eso. Sobre todo cuando vuelves de correr…

…Mientras lo hacía con una luna gorda en decadencia, ha salido de refilón, en la lista de spoty, Amy Winehouse; a veces me pasa; cuando corro, el sonido de la música tan directa en el oído, intimida tanto que hace que pierdas el ritmo ortodoxo de la pisada de atleta. Y es que, aunque quieras seguir recto, empiezas a zigzaguear, levantas de repente un brazo irrisorio Hip-Hopiano  y, hasta eres capaz de saltar a dos pies los bancos del camino sinuoso del lateral de las cuatro torres…

Si por mi fuera, en esos momentos, inventaría un nuevo estilo de running,

Lo llamaría dance-running…, shaking-running…, twister-running,…Graham-running…

¿Cuál suena  más pegadizo?…

En realidad, me da un poquito de vergüenza  que me vean haciendo aspavientos inconexos con mi anorak naranja. Pero no puedo evitarlo. Cuando eso ocurre hasta tal punto que pierdo el sentido y ya no recuerdo porque persigo un pie delante de otro, acelero más el paso y termino alcanzado (para esconderme) las callejuelas del triángulo que forma esa barriada ignorada de la Ventilla. Solo en ese momento empiezo a sentirme liberada…, protegida…, incluso siento cierta excitación ahí abajito, como diría un ex.

Pero es que las cuatro torres humillan un poco…, aunque…, eso puede ser una apreciación negativa porque al mismo tiempo, su omnipresencia cartesiana te dice que todo está en ti…., que  tú también puedes llegar hasta “ahí arribita”… arribita, arribita con la faldita…

… Ya no suena Winehouse y ahora, casi llegando a casa, es el chulo de Slick Rick el que te dice que el agujerito alto de Norman Foster, ese rascacielos que tú ves lejos, es pasto de “un coloso en llamas” y…., puff,  empieza a cargar (Slick) con uno de sus poemas en blanco y negro…

De  verás, sueño conque un día todas las barriadas de las ciudades más importantes del mundo sean derrumbadas por la pluma de Rick. Ese día yo seré famosa y, entonces, todos se despertarán con mi silueta desnuda erizándose insultante…, como en la foto en blanco y negro de portada pero “sin” el filtro de un buen grafitero…

MAra Blixen.

Mara, sexo, inocencia y Hotel California.

 

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Hotel California, The Eagles.

Some dance to remember, some dance to forget…

Extraigo esta frase clave de Hotel California, una de las canciones más incisivas de mi vida. Al enterarme esta semana de la muerte de Glenn Frey (The Eagles), no daba crédito porque justo el día anterior la bailé obsesivamente, no sé cuantas veces… Me dejé arrastrar desnuda entre el silencio del fin de semana.

Más allá de las interpretaciones satánicas o como metáfora del corrupto Hollywood que algunos insisten en hacernos ver, otra cosa tiene esta canción que me hace vibrar. Y aunque no viene al caso, dejo caer que siempre he puesto a Hotel California y Summertime en el mismo rincón de la estantería. Hace años no sabía por qué escuchaba tan compulsivamente estas dos canciones. Aun siendo muy diferentes, para mi algo tenían en común. Ahora, después de dejar rozar el aire fresco de la carretera en mi melena larga tantas veces, ya empiezo a entenderlo.

Cuando apenas era una niña y la escuché por primera vez, se me caló dentro. Busqué la letra y me la tragué. Siempre preguntaba a los mayores por su significado y yo no paraba de soltar disparatadas opiniones para ver los comentarios… Nada me convencía.

Un día, cuando ya estaba pisando el umbral del universo adulto entendí cuál era el significado para mí. Sabía que el mundo mágico que estaba a punto de descubrir cuando apenas me empezaban a crecer los pechos, me iba a gustar mucho más a que a cualquiera de mi edad. Siempre fui precoz. (Entonces ya había leído todo del esperpéntico y genial Valle-Inclán). Estaba dispuesta a no pasar desapercibida, y era tan osada que me disponía a inventar una nueva juventud de vanguardia.

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Mara en búsqueda de la inocencia que un día se fue.

En verano, organizaba fiestas pink en la playa; era asidua a tertulias extravagantes donde, entre aquellos hombres barbudos, mi minifalda cortísima no pasaba desapercibida, y siempre estaba rodeada de amigos, de pretty, pretty boys… Cuando llegué al Hotel California, yo misma quise pagar por conseguir la habitación “mirrors on the ceiling (espejos en el techo)” más exclusiva… La vida corría alegre y era fácil, so easy…

Pero, en ocasiones me despertaba en salas oscuras sin casi conciencia, a veces asustada. Entonces, parte de la melodía que escuché muy jovencita, venía a saludarme en susurros, como una canción de cuna,…You can check-out any time you like, but you can never leave…

Es como si fuera la favorita de Glenn Frey y él mismo quisiera alertarme de que, una vez dentro, ya no podría volver a la candidez de la adolescencia. De que tenía que saber que eso sucedería, evitando así sentirme prisionera cuando, algún día, quisiera correr en otra dirección.

Oficialmente estaba avisada y por eso no era justo que llorara. Nunca me quejé, ni una sola vez. No recuerdo si fue en la sala de banquetes cuando decidí que, si el hielo del champagne volvía a sacudirme, en vez de correr, bailaría…

Some dance to remember, some dance to forget…

Y ahora que aún soy joven, y que me consta que la inocencia más perversa busca nuevas almas pero no la mía, voy a escribir una canción nueva para todos. Esta dirá algo así como que el Hotel California ha sufrido un colapso y se ha derrumbado. Entonces, otras generaciones volverán a recuperar la inocencia cuando quieran y no tendrán la necesidad de bailar para intentar conseguirlo, pese a las arrugas que le salgan a la bestia…

Mara Blixen. 

(Os dejo la letra de la canción).

“Hotel California”

On a dark desert highway, cool wind in my hair
Warm smell of colitas, rising up through the air
Up ahead in the distance, I saw a shimmering light
My head grew heavy and my sight grew dim
I had to stop for the night
There she stood in the doorway;
I heard the mission bell
And I was thinking to myself,
“This could be Heaven or this could be Hell”
Then she lit up a candle and she showed me the way
There were voices down the corridor,
I thought I heard them say…

Welcome to the Hotel California
Such a lovely place (Such a lovely place)
Such a lovely face
Plenty of room at the Hotel California
Any time of year (Any time of year)
You can find it here

Her mind is Tiffany-twisted, she got the Mercedes bends
She got a lot of pretty, pretty boys she calls friends
How they dance in the courtyard, sweet summer sweat.
Some dance to remember, some dance to forget

So I called up the Captain,
“Please bring me my wine”
He said, “We haven’t had that spirit here since nineteen sixty nine”
And still those voices are calling from far away,
Wake you up in the middle of the night
Just to hear them say…

Welcome to the Hotel California
Such a lovely place (Such a lovely place)
Such a lovely face
They livin’ it up at the Hotel California
What a nice surprise (what a nice surprise)
Bring your alibis

Mirrors on the ceiling,
The pink champagne on ice
And she said “We are all just prisoners here, of our own device”
And in the master’s chambers,
They gathered for the feast
They stab it with their steely knives,
But they just can’t kill the beast

Last thing I remember, I was
Running for the door
I had to find the passage back
To the place I was before
“Relax, ” said the night man,
“We are programmed to receive.
You can check-out any time you like,
But you can never leave! “

El globo de ORO más SEXY.

¿Cuál ha sido el globo de oro más sexy de la 73 edición que se ha celebrado este fin de semana?

Mmm.

Después de repasar con mi amiga Valle uno a uno cada estilismo de la red carpet de los Globos de Oro de este año, no salvo una sola de las puestas en escena de l@s más bellos de Hollywood. En realidad, prefiero los looks de cualquier premio de la música porque, al menos te puedes sorprender por su extravagancia. Pero después del fallido intento de ir al cine a ver “Lobster”, y aburridas de tanta lluvia, nos hemos quedado en casa sumergiéndonos sin rumbo en la red.

No me voy a extender que me esperan para dormir pero os lanzo una pregunta que quizás sois capaces de responder: ¿cuál ha sido el globo de oro más sexy?

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Naomi Watts, Dakota Johnson y Helen Mirren en la 73 edición de los Globos de Oro.

Sin querer influenciar en las respuestas yo voy a contestar ya: NINGUNO. Sí, así es. Lo digo sin pestañear. Probablemente han pasado por la alfombrita las mujeres más bellas del mundo, pero me han parecido todas intercambiables; al menos sus modelitos. Mucha goma, todas con el mismo modelo y corte de corsé y ni ápice de vitalidad; plastic power, la la la

Si hubiera estado por allí el fotógrafo Terry Richardson, con la fama de devorador de carne que tiene, se hubiera muerto del aburrimiento. El pase de maniquís me ha recordado a aquellos recortables de papel que mi tía me regalaba de niña para que vistiera a las modelos. Cuando elegías el vestido que esa tarde querías ponerle, solo tenías que doblar las pestañitas y la modelo quedaba perfecta. Lo que quiero decir es que el Gucci amarillo de Naomi Watts lo podía haber vestido Dakota Johnson o incluso la señorísima Hellen Mirren. Me imaginaba a todas ellas desnudas, una al lado de otra como en un desfile militar y, cualquiera al que le guste la moda como a mi, podía hacer un “quita y pon”. Ni una gota de auténtica elegancia, ¿personalidad?…, ausente. ¿Y quien de ell@s podría alzarse con el título del más sexy?, (que es de lo que va este blog). Para mí, sencillamente ninguno.

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Michelle Monaghan y Clive Owen. 72 Globos de Oro.

Voy a intentar hacer un esfuerzo y voy a destacar por su naturalidad y delicadeza (que siempre pueden ser muy sexies), a la actriz nominada de True Detective, Michelle Monaghan. Y entre ellos, quizás influenciada por el papelón que hace en la increíble serie Knick, a Clive Owen…

(El escote de portada es de Jeniffer López que siempre está estupenda y respira sexo en cada célula. Aunque no sé si es del todo sexy…).

Mara BLixen.

Camas calientes…

literatura-erotica-mara-blixenEstoy triste…,  a lo Woolf; y eso no es precisamente consolador.  Las piedras pesan, cada vez más… Yo nunca llevo vestidos largos como ella así que al no caberme en los bolsillos, las debo meter en el lóbulo de las orejas, ese órgano necio… Cuando están dentro suelen apretar. Molestan; a veces, como hoy, se arriman un poco de más y me termina doliendo tanto la cabeza que me pregunto por qué no se juntan del todo y barren mis pensamientos hasta arrasar con ellos. Pero no es así y entre las culebrillas del cerebro apareces tú para decirme que este dolor se pasará, que no dude en que voy a aguantar. Me aconsejas que busque consuelo en mi propia alegría, que invente una nueva aventura, que me la juegue otra vez…Pero es que ya no quiero ser valiente. Lo que quiero es QUE  VU-EL-VAS… ¡MALDITA SEA! ¿Por qué no podemos tomar otro ron más? Háblame, por favor… No seas cabezota como la última vez, vuelve y hazlo una vez más. ¿Sabes que Luis  ha traído tu ron favorito?… ¡Cómo me gustaría volver a discutir contigo sobre los tiempos modernos, sobre la uva, sobre el último invento que se te ha ocurrido y del que estás convencido, nos va a hacer millonarios…! ¡Cómo me gustaba emborracharme en las lunas de La Herradura contigo! Todos se iban a dormir y quedábamos tú y yo, filosofando en bajito, como de hombre a hombre… (Joder, ¿Por qué no  avisaste antes? Si ni siquiera me dirigías la palabra cuando te moriste…).

A veces, cuando, al escuchar una de las historias de mis viajes, de mis novios, te sonreías echando una calada placentera a tu puro, yo me sentía orgullosa. Siempre decías que solo unos pocos elegidos podrían llegar a comprender el verdadero “meaning of life” (*); por supuesto, uno eras tú y es probable que vieras en mí que uno de tus hijos, al menos se había enfrentado a lo esencial, que un trocito de tu estela continuaría; y ese pensamiento te aquietaba…

Pero es que tu luz se ha ido…, lejos…, de repente.

Y cuanto más lejos viaja, más miedo tengo…

Ahora busco en camas calientes algo de sosiego que esconda el desaliento por tu pérdida; pero el roce obsesivo con la carne no hace más que agrandarlo.

Mara Blixen.

sentido de la vida
El sentido de la vida. Terry Eagleton.

(*). Os recomiendo este librito de filosofía de Terry Eagleton sobre la búsqueda de la felicidad. En español, el sentido de la vida.

Pide a los Reyes unos LEGGINGS bien sexies!

El legging de piel es una de mis telas favoritas pero no solo de noche, también de día. Es una prenda muy cómoda, marca perfectamente mis muslos bien formados de la danza, y ¿cómo no?, siempre es sexy. Lo combines como lo combines. Me los pongo a todas horas y según el plan que tengas lo vistes de distinto modo. Os doy tres ideas de cómo llevarlos:

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3 combinaciones de leggings. Mi favorita, la de Americanapparel.

Total black: El legging con un jersey básico y una blazer. Todo en negro. Fácil y muy chic.

Dos tonos: El legging hasta la cintura y un jerseicito o camiseta de color metido por debajo. Para ello tienes que ser algo atrevida pero destierra la idea de que solo las delgadísimas pueden combinarlo así. El de la imagen es de americanapparel y el tipo de escote de este básico en tono rosa pardo lo dejaré para otro post porque sabrás que está muy de moda.

Desenfadado: La cuestión es aparentar que no has cuidado nada el estilismo. Acompáñalo de un jersey gordo muy amplio, y tu chico no sabrá si agarrarte antes el culo o meterte mano de cintura para arriba.

Hay muchas más combinaciones. Por cierto, cualquier calzado es válido. Tacón, deportiva, bailarina… Todo depende del mood en que te encuentres. Y os confieso un secreto. En Calzedonia los compro a pares y no hace falta que gastes demasiado. No cuestan más de 25 euros y los tienes con infinitos dibujos y texturas. Los que llevo en el sofá son de la temporada pasada y los del maniquí los podrás comprar aquí abajo. Anímate y regálatelos por Navidad.

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Leggings de Calzedonia 2015/2016.

http://es.calzedonia.com/thumbnail/mujer/leggings/leggings-de-piel/pc/50118/c/50182/50184.uts

Mara Blixen.

(Ver más en sección moda).

ME FOLLAS y te digo adiós…

Estoy preparándome para esta noche, para nuestro ácido encuentro. No sabes aún porque lo será… Tú no enciendas las velas, ni prepares esas sabrosas ostras con las que te gusta mimarme…

En cuanto suba el último tramo de la escalera y sienta tu cercanía al recibirme, mi estómago va a tensar sus hilos hasta doler. A continuación, levantaré la mirada buscándote y en cuanto percibas mi rostro de disimulo contenido, sabrás que, esta vez, por mucho que lo desees, no podrás escaparte…

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Mara se arregla para el último encuentro.

 

Pero, ¿cómo puedes estar al lado de alguien que sabes que no te quiere? ¿Qué, en tan poco tiempo, ni siquiera te desea ya? ¿Qué me sientes ausente cada vez que me follas?…

Ahora que escribo “me follas”, me doy tanta cuenta de que en estos meses en realidad, no he sentido…, rien… Quizás he buscado el calor en ti por necesidad, por el fuerte vacío que estimula la orfandad. Tú te has atado a él, manipulando mi ebriedad para confundirme y, de ese modo hacerme pensar que podría estar enamorándome de ti. Sin embargo has caído en tu trampa porque el ratón, si no tiene hambre no busca alimento. Simplemente come lo que sea…, lo que le dan, lo que me das… Y aunque me sirvas en plata lentejas de caviar, me verás envejecer deprisa. Lo haré, aunque con un poco de atención, podrás sentir cómo me resisto a ello. Lo verás en el brillo cada vez más cenizo de mis ojos, que dibuja con lentitud un deseo de  agotamiento en tu ánimo por mi indiferencia… Y quizás también un golpe de efecto. Y justo, cuando empiezo a sentir en mi cuerpo la pérdida real de impulso sexual, aparece Jean. Un mensaje; hay una posibilidad, después de mucho tiempo, de volvernos a ver.

De repente, vuelvo a tener muuuucho hambre, ¡muchísimo! ¡Maldita sea! ¡Quiero esas lentejas de caviar!, pero no contigo…

De momento me contengo y decido no contestar.  Por el respeto que tengo a nuestra relación te debo, al menos, fidelidad. ¡Siempre he sido fiel! Siempre… Decliné la invitación de Eduardo a la exquisita Sicilia por ti pero… Me ducho, me masturbo y no encuentro el modo de calmar la ansiedad. Me voy a nadar… No es suficiente. Decido pasear por el parque abrupto de La Ventilla. Durante más de una hora la palabra fidelidad me golpea con sequedad el pendiente… No sé qué hacer…Conduzco el paso hacia el árbol cuya corteza, tiempo atrás rasqué con mi nombre y me acomodo en el suelo junto a él. Cierro los ojos.

Inoportunamente aparece mi  padre muerto. Un pensamiento frugal. ¡Justo en ese momento!… Toda mi vida espantándome de sus escarceos amatorios y, tras el corto tiempo que su imagen fantasmal está presente, inexplicablemente decido ver a Jean.

Después del palpitante encuentro con él, he vuelto a comer el pienso que te empeñas en darme cada día. Hoy no me cabe más así que me voy.  (Con pena porque echaré de menos tu amistad).

Para dejarte, me inventaré otra historia algo falsa y mucho más simplona que la que he contado aquí. Por supuesto, no me creerás pero cualquier cosa que te diga será bienvenida. Sabes que esta vez no me podrás convencer.

Adiós. Ahora debo buscar otros labios qué amar. Tengo que estrenar esta preciosa barra de labios…

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Mara dice adiós.

Mara Blixen.

 

50 SOMBRAS DE GREY Y 50 REGLAS PARA FOLLAR. Parte II.

Continuación parte I.

ROJO

Cuando dos personas buscan un encuentro sexual esporádico (sin pagos mediante) deben ser conscientes de varias cosas. Uno: aunque no haya amor tiene que parecerlo. Dos: se deben explorar cosas nuevas, siendo más creativos de lo habitual (el sexo convencional que se quede en casa, si lo hay). Tres: los mimos y abrazos son muy importantes. Cuatro: hacerle sentir al otro que no solo buscas sexo, que también le aprecias, que le respetas y te interesa lo que te puede contar. Lo que quiero decir es que para que el sexo ocasional funcione tiene que convertirse en algo extraordinario, en un momento mágico de entrega entre dos personas que, aunque no se aman tienen que entregarse al erotismo por el enorme respeto que sienten, no por el otro, sino por el sexo.

Puede parecer sencillo pero Mara solo lo ha conseguido con “el inglés” y al salir del cine, con Christian Grey. Claro, a su manera con unos cuantos latigazos rítmicos. Eso es lo que nos atrae de él. Él no ama, folla pero folla con rotundidad, ¡con seriedad joder! Se entrega al sexo.

Y, pobre de él, porque aunque no lo sabe cuándo se folla a Anastasia la está amando. Ella así lo siente. Aunque no apruebe los azotes le gusta porque se entrega por completo a él.  No olvidemos que si el cocktail funciona es porque el guion enseña una historia de amor, no de sexo. Y eso mismo debe parecer entre dos personas que buscan placer en matrícula.

Para los que no entiendan lo que digo se me ocurre una tabla de cincuenta (quitando el cero de atrás se quedan en cinco) comportamientos esenciales para hallar la noche perfecta.

REGLAS DE LOS AMANTES PASAJEROS.

Número uno: Quitarse la ansiedad por penetrar. ¡Por Dios! Es tan básica que aún me cuesta entender que un hombre pasado los treinta no la haya aprendido. Empezar así una noche pasajera de placer es lo más anti erótico para una mujer. El hombre que rápidamente va a la penetración, rápidamente experimentará la eyaculación. A ese hombre hay que quitarle el título de amante pasajero inmediatamente porque no llega a los mínimos.

Regla número dos: Mimarse el uno al otro (POR IGUAL). A todos nos encanta sentirnos queridos y eso aplica también en una relación espontánea. No lo olvidemos. Si no estás de acuerdo con esta regla busca una puta y punto. Recuerdo uno, artista claro, que en el segundo encuentro me suelta eso de que “tenía que mimarle mucho”. ¿Cómo? Pensé yo. Que una rica heredera treinta años mayor que el frágil Charlie Parker cuidara de él hasta su muerte es una cosa pero ¿que han visto algunos en mí para darme ese rol?… Quizás es que no ven nada, no porque no quieran, es que no pueden. Solo pueden verse a sí mismos (y a su polla). El amante perfecto buscará un equilibrio entre la parte afectiva y la calidad del contacto sexual.

Regla número tres: No quitarle el juego de lencería en el primer asalto que con tanto esmero se puso para ti. Es más común de lo que creemos. Un consejo. Juega con las telas carísimas que ella ha comprado esa misma tarde. Besa las tiras de sus ligueros, muérdele los pezones por encima del sujetador… También dile que se meta sus deditos entre las telas rojas del culotte mientras la observas con descaro. Empezará a gustarte. Ella se sentirá enormemente deseada y se irá soltando… Recuerda lo siguiente: Cuando una mujer se suelta, ya no tiene límites. Se entrega.

mara en lenceria ROSA.jpg

 

Regla número cuatro: Prolongar los juegos sexuales. La mujer necesita de seis a nueve minutos para alcanzar el orgasmo, pero la gran mayoría de ellos lo hacen en tres. Para ello es clave fantasear, jugar, hablar. Échale un poco de vino en el pecho y chúpaselo mirándole con mucho deseo. Alargarás el momento de la penetración y conseguirás acercar esos minutitos de diferencia. Por ese camino, ella se sentirá excitada, aceptará (como he dicho antes) y comenzará a entregarse. Y cuando esté lista, entonces será más fácil que alcance el orgasmo al comienzo de la penetración. Pruébalo. Con un poco de suerte, seguramente lo alcancéis juntos.

Regla número cinco: Hay algunos fanfarrones que tienen el vicio de hablarte de su gran pericia en la cama. ¡No te creas una palabra!  Alguno encontré que al decirle que le veía con cierta destreza, se creció inmediatamente y empezó a hablar de que le importa tanto el placer de la mujer que había estudiado aquello del sexo tántrico. ¡Qué bien! Al cuarto o quinto encuentro, cuando el interés por tu persona empieza a menguar y ya solo busca tu agujerito, te das cuenta de que lo máximo que ha hecho ha sido leer sobre el tema en un artículo en GQ. Un amante experto en tantrismo siempre tendrá un comportamiento enormemente generoso y el fanfarrón se descubre antes de lo que él cree.

Lo siento hombres que me leéis pero escribo esto desde el enfado porque las expectativas que tenía puestas en mi último amante pasajero explotaron en mi cara enseguida y me ha dejado dos días de amargor.  Ahora que estoy atravesando un momento vital enormemente rico, esta manchita no me la esperaba. Quiero decir que os adoro, que respeto enormemente vuestra manera de ser. Que tenéis que ser mucho más egoístas que nosotras para sobrevivir en esta sociedad dura que no os permite enseñar la vulnerabilidad, y mucho menos  llorar. Pero por eso precisamente a las mujeres de todo el mundo nos gusta Christian Grey, porque es frágil y se lo enseña a Anastasia desde el primer momento. No la engaña, le dice que en el cuarto rojo del dolor, ella sufrirá físicamente, pero le advierte de algo: Le va a gustar. Y claramente le gusta pero solo por una razón, porque ella sabe que él en el fondo la ama y entonces consiente y se entrega.

Ahí está la clave, deja si quieres el egoísmo para tu profesión, ama a todas las mujeres, y especialmente ama hasta la extenuación a las amantes de tus encuentros pasajeros, porque al no haber tantos intereses creados, solo en esos encuentros, el sexo se presenta desnudo, auténtico, se alza como centro indiscutible de nuestra vida.

Mara Blixen.

 

 

El pene del Papa.

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Sharon Olds.

Lee lo nuevo de Sharon Olds aquí.

Hoy voto por la poesía, por el sexo, por los escritores que me importan, por Sharon Olds. Porque, de algún modo, cuando la leo me identifico con ella. Veo su larga melena y me veo a mi. Directa, sensitiva, atractiva, vital. Ella baila…, yo bailo. Ella escribe, yo lo hago. A muchos sorprende e incluso cabrea la naturalidad con la que habla de sexo. Sin embargo yo la entiendo y se que su prosa nace del coño. ¡Qué fácil lo hace!

MAra Blixen.

 

Mi VULVA se hincha en tu SEXO…

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…, de mi vulva hinchada en los poros solidarios, de mis caderas queriendo existir, de mis muslos con las ligas aún hipnóticos, de mis pechos grandes, presentes, de mi cuello que se creía escondido, de mis labios lascivos, de mi vientre gordo, poderoso…

De mi misma que te desea en la memoria fugaz de hoy mismo…,

y esa escalerita…, pequeña, vieja, oliente de deseo tímido…,

y mis pies subían en el charol entrante queriendo encontrar el aro dorado del alcohol…, y ahora repito los pasos horizontales… Y si hubiera levantado un pie algo más del antes, hubieras follado la pierna completa, y habrías seguido hasta mi praderita mojada, arribita, más, y yo estaría deseosa de tu diversidad, abrupta, sólida, quizás demasiado grávida.

Pero estas noches viejas de Navidad que me hacen escribir sin teclear, que buscan el peldaño oscuro de una torta más en mis nalgas (preparadas a conciencia para el placer), como hiciste la otra noche, y que limpian, con tus malolientes palabras, todo aquello que quiere amoratarse …, estas noches repito…

Y volverás a hacerlo, y serás el hombre…, literatura… Te escribo a ti, que lo haces cada noche muy pesado… Aprovecho unas lineas escritas al revés para llenar mis textos…, pero hoy lo hago conduciendo el párrafo a la derecha para que no me vea él…  Y se acaba la noche rosa… Me voy a Sicilia.

Nos siguen prefiriendo con curvas…

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La top Gigi Hadid presumiendo de curvas aunque la tachen de gorda.

Después de leer en el enlace de abajo qué es lo que hace que las mujeres parezcan atractivas a los hombres, nada ha cambiado. Nos siguen prefiriendo con curvas, pechos abultados, rubias y puestos a vestirnos con tacones infinitos y un precioso vestido ceñido rojo. Esta vez, todos estos clichés son avalados por estudios científicos. Yo me alegro de que sea así así que se pongan otra vez de moda más modelos como la top Gigi Hadid, y pisemos fuerte y orgullosas de las curvas con las que un día conquistamos la vida…

Pínchame para leer la noticia…

MAra Blixen.

 

50 SOMBRAS DE GREY Y 50 REGLAS PARA FOLLAR. Parte I.

Yo también leí cincuenta sombras de Grey y eso que soy de las que devoran literatura de altura; Pynchon, Foster Wallace y de ahí al cielo. Para escribir este artículo decidí ver la peli. Me gustó. Sí, me gustó. En resumen, Dakota es la película. No hay nada más. Ella se come la cámara. Él, pssshh…, pero me ha servido como inspiración para escribir estas líneas. Respecto al ardor sexual entre los protas, leed que mi coñito se quedó tal cual tanto con el libro como con la movie, pero por una razón que enseguida paso a contar, esta última me hizo sentir que ese principito azul puede existir. (La peli va de eso y de nada más. ¡Enteraos de una vez!).

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Selfie de Mara preparándose para un encuentro sexual pasajero.

Sí, creo en Christian Grey como príncipe azul. O eso quiero creer después de la última experiencia que acabo de vivir con uno de mis amantes pasajeros. Y vais a entender por qué. Voy a ver cincuenta sombras justo después de un encuentro sexual pasajero al que aún no he sido capaz de adjetivar. Sé que el sexo es eso, sexo, no me engaño. No creo en nubes frondosas celestes, pero tampoco vale que llegue un tipo “interesante” con el que ha habido química, y que al final resulte ser un cero en la cama. ¡Joder! ¡Un cero en la cama no puede ser un tipo interesante! Vamos, que Christian al menos tiene dinero y eso siempre pone. A lo que voy es que al ver la peli e hilando con mi última experiencia, se me ha ocurrido hacer algo así como una lista de comportamientos o reglas que  los hombres deberían tener más en cuenta cuando se enfrentan a una relación sexual espontánea.

Chica joven mona, sexy y culta como yo no espera en el parque a su hombre de ensueño y decide que mientras llega, hay que estar presente en el mundo de la mejor forma posible que es haciéndose con amantes “around the Wilde world”. Un escritor de París, un músico de Corea y un artista en Berlín, por ejemplo. Mara, con cada llamada, decide poner la luna llena rápidamente en el cielo de Madrid y se prepara para la ocasión. Se pone sus mejores galas  de seda,  deja en casita el romanticismo, y espera impaciente el rojo de la noche.

Ella sabe que la mayoría de los hombres no querrán conocerla de verdad. Ya no le importa ese asunto pero solo busca con frenesí que se haga la magia. Esa noche, que Mara siempre te hace pensar que solo baila para ti, no bailó. Y no sabes lo que te pierdes porque en cuanto atisba el mínimo egocentrismo, gime a desgana, besa en el cuello retirando el labio, y su piel apenas se enciende. Casi seguro tendrá un orgasmo tangencial. Por si no lo has entendido, te utilizará restregándose contra ti para rozar su perlita y al menos sentir algo de placer carnal.  Tú no te enterarás de nada porque su educación complaciente, además del temor a herir tu ego, le niega a hacerte ver que por ese camino no vas bien… A estas alturas ya es consciente de que te vas a perder una experiencia excepcional. Si, Mara en ese sentido se lo sabe, se lo cree bien… No puede evitar que le asalte cierta tristeza y no repetirá. Se despedirá de ti en la puerta con un beso torcido y sentirá una liberación escalofriante al rozar su dedo despacio en la puerta una vez cerrada.

Como es lista no pierde mucho tiempo con la fealdad del mundo, se concentra de nuevo en Christian y se esfuerza por hacer llegar al todavía rojo de la noche de un Madrid aun despierto, los momentos vividos con su amante platónico, el inglés, el único.  Porque después de cada encuentro con él, Mara se queda dos días temblando, flota, siente su olor, su palpitar. Está plena. Su recuerdo es aún más delicioso que el encuentro que tuvo y sabe que las cincuenta sombras son, en realidad,  cincuenta luces de las que empieza a consumir todas, una a una, a sabiendas de que le quedan otras tantas para rescatar en caso necesario, como ha sido esta última noche.  Y el amante volverá. Mara está segura. Son unos desconocidos pero, desde el primer día, los dos han entendido perfectamente las reglas del juego entre amantes pasajeros.

Continuará.

Mara Blixen.

Si tienes curiosidad, pincha para ver cómo se queda Mara después de un encuentro real con el inglés y virtual con Christian Grey.

 

 

 

SEXO, AMOR Y HOTELES…

LOVE HOTEL

eMPIEZA la semana y me he despertado con ganas de un viaje, un viaje de amor (y sexo). Mientras la cafetera hace su función y ya rezuma las primeras gotas de café, enciendo el mac y buceo por la red…

Busco: “hoteles eróticos” y después de esquivar varias páginas porno, me encuentro con esta que nos recomienda diez hoteles sexuales que no te puedes perder. ¿Sabías lo que es el columpio del amor? Imagínatelo. Algunos hoteles lo tienen con un perfecto y sensual diseño. Dan ganas de probarlo…

¡Venga! Cógete una tarde libre, reserva una “siesta” (estancia de menos de 4 horas) en el AL-KAlat de Sevilla, y luego me lo cuentas…

Pínchame y reserva tu “siesta del amor”

Mara Blixen.

Elsa PAtaky excitada…

elsa-pataky-desnuda-topless

 

Pínchame para verme cantar… (Elsa Pataky para la nueva colección de Women’s secret).

El anuncio es…, SOSO…, translúcido…

Women’s secret.; soy mujer y no me he enterado de los modelitos, si de las modelos. Mucho. Quizás es su intención pero como chica, no me han entrado ganas de ir como loca a comprar… Aunque quizás más de uno sude la tarjeta y me sorprenda esta noche…

ELsa bellísima y “so sexy” como siempre. Ella siempre me ha caído bien. Espero que algún día consiga un buen papel dramático y se la vea como algo más que una bella rubia más…

MAra Blixen.

 

Bailando desnuda…

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Pínchame, desnúdame y baila…

Hay dos cosas con las que tengo que vivir. Sentir mi cuerpo desnudo y bailar.

A veces solo necesito palpar mi piel, rozarla para, de ese modo, tomar conciencia de mi desnudez y conseguir una pizca de la tranquilidad que necesito para calmar la angustia. Para lo segundo, me hace falta solo un paso dancístico. La música, muchas veces suena solo dentro y entonces despierta una mano que repite una melodía que viene de la playa. Y así me desvanezco, no siento el vacío, me pierdo, me drogo gratis, y disfruto.

En este pequeño vídeo de la artista Yanis se unen las dos cosas. Lo miro y sin mover un dedo, bailo. Hipnótica y parada, empiezo a sentirme desnuda sin quitarme el acogedor jersey Max Mara que ya he sacado otro invierno más del armario. Me toco sin moverme, bailo sin las puntas y mi coño ya está dibujando una coreografía con el movimiento sincopado de las dos bailarinas. Se quiere acercar a ellas. Les habla, las seduce. Les dice: – ¡Bailad dentro de mí! ¡Tocaos! ¡Follad! Ellas se dan cuenta de mi latido y coquetean más, elevando el monte de Venus que tratan de esconder. Me dan la espalda pero saben que estoy buscándolas. Me miran, se ríen de mi vagina hiriente que desea joder con ambas…

La música deja de sonar, ellas dejan de bailar. Ya no se tocan, y es entonces cuando mi mano, antes quieta, resbala hacia abajo, un poco más abajo…

Mara Blixen.

Puta, dancer, guarra, gorda, miles de visitas o…, mujer???

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Soy seguidora de tiempo de NOWNESS y me acabo de encontrar con este vídeo de esta bailarina que no conocía. Y más allá de lo que Remy Fox haga, que realmente ni me provoca sorpresa ni novedad, me ha impresionado cómo el director ha conseguido tocar mi sensibilidad. Y ha sido cuando los atléticos y estupendos jovencitos a rabiar, califican a Romy como una guarra con mayúsculas. Ultimamente no puedo escribir demasiado pero, ¿qué pasa? ¿Que todas las mujeres somos unas putas excepto si somos archi-millonarias? Porque parece que en ese estatus social podemos enseñarlo todo y aún así ser portada de Vanity fair o ser el primer guest en la fiesta más seria como KIM Kardashian? Y…, ¿Por qué las mujeres lo enseñamos todo? (esta pregunta si es interesante…).

Mara Blixen.

Pínchame si quieres ver mis carnes mooooooveeeeerSE.

Nazis, sexo o una espontánea visión de la Historia.

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Pues no estoy nada de acuerdo con este artículo… Me parece algo simple asociar el gusto por el canon de rubio-ojos azules con la influencia nazi. Quizás el autor se ha dejado llevar por una asociación espontánea de estéticas para escribir un artículo de opinión que le exigían, y sin profundizar en nada más. Si es así, como curiosidad no está del todo mal… Se me ocurre un icono de belleza que hoy perdura. Fue rubia y se llamó Cleopatra.

PinchaME para leer el artículo.

Mara Blixen. 

Sexo, Mara y Japón…

Fotograma de la película Las edades de Lulú.
Fotograma de la película Las edades de Lulú.

<…> Daika comenzó a deslizar la cremallera de tu vestido. Ay zorra, ¡Cómo sabes vestirte para mí! ¡Estabas tan exquisita!

Mientras el vestido iba cediendo, Daika hundía sus manos en tus pechos y Akira comenzó a besarte. Ladeaste la cabeza y me exclamaste despacio:

Claudio… Lo único que no puedo permitir es que me besen. Todo lo demás no me importa.

Mara. Besas como los ángeles. Deberías soltarte un poco más. Quiero que disfrutes como si fuera yo mismo el que te va a follar así que muéstrales las artes de tu lengua. Enséñales todo lo que sabes hacer. Estás aquí para gozar. No tengas miedo. Te dije con dulzura.

Noté cómo una lágrima corrió por tu mejilla y te dije de nuevo. Mara. No tengas miedo.

Me contestaste lentamente: No,… por favor…

Y continué diciendo. Akira. Sube la falda de su vestido y quítale las bragas. El joven obedeció y pronto quedó al descubierto tu coño poblado de rizos negros. ¡Qué hermosura!

Extracto de mi novela PULSE MARA.

Air sex o SEXO INVISIBLE… La Última revolución con millones de seguidores…

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Me acabo de enterar de esta nueva tendencia que está dando la vuelta al mundo. AIR SEXING. De origen japonés (ya no me sorprendo de la sordidez sexual de este país que admiro) y que gana adeptos a marchas forzadas. Los americanos ya han instaurado un campeonato mundial.

Regla número uno: no puedes alcanzar el orgasmo si lo practicas. ¿Te imaginas hacerlo con tu pareja para salir de la rutina? ¡Ojo! No puede tocarte y tú debes sacar tu lado más exhibicionista para ganar el premio final… que solo vuestra imaginación alcanza a saber cual es…

Para saber más pincha aquí…

Mara Blixen.

Ansiedad, abandono, masturbación…

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Siento cómo mi cuerpo empieza a encenderse y no es por deseo sexual. No, no siento mácula de excitación sexual. Y sin embargo me voy a masturbar. Necesito  alejar de mí la ansiedad provocada por…, la tristeza o…, la soledad. No. Creo que lo que siento es abandono. Efectivamente. Me acabo de dar cuenta. Es eso. Un fuerte sentimiento de abandono. Pero injusto, gratuito y profundamente inmaduro. Porque pese a que puedo disfrutar de casi cualquier hombre, el que me atrae con desmesurada irracionalidad, en realidad, mira hacia otro lado, hacia otra. Lo hizo desde el primer día. Desde ese primer día yo lo sabía. Lo acepté. Mucho me cuidé de no enamorarme, de ser yo la que mantenía la distancia, la que daba con carta de raciocinio los encuentros amatorios. Sabía, sé que nunca será para mí. Después de conocernos, he podido enamorarme de otro con locura e incluso, ahora me entrego con pasión a un libanés. Me entrego a tantos…, y con clara irracionalidad…

Sin embargo, cuando él aparece, suele ser amable pero una sola línea obtusa de sus cartas me hace vibrar metálicamente, el calor natural de mi estado de ánimo se congela, se desfigura el rojo de mi pecho y la realidad de mi pasado se carcajea de mí avanzando a grandes zancos para hacerme ver que es mi jodida voluntad la que desea estar condenada a la soledad. Y solo por una línea obtusa en sus cartas…

(A veces me gusta escribir sin un hilo conexo, como ahora,  porque la vida es también incongruente. Hoy me dejo llevar por una mezcla del placer de escribir buscando una frase original y de la sensibilidad de mi cuerpo borboteando ansiedad…).

Mara Blixen. 

Prefiero FOLLAR entre risas…

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ME encantaría poder contaros que esta noche tan tan esperada ha sido inspiradora, flotante, colorida y chispeante… Pero no; todo se quedó en un juego de intenciones feo y gris.

No fue inspiradora porque después de un esperado encuentro de uno de mis lovers castellanos no me he sentado a escribir, excitada aún por el olor perdurable a sexo, con cien ideas disparatadas para resolver el misterio del guante verde aparecido en la segunda estantería de la biblioteca.

Tampoco fue flotante porque…,no floté. Carajo, no lo hice  en ningún momento…

Ni siquiera colorida. Cuando mi lover se lanzó a mi vulnerable cueva como un torpedo de la segunda guerra mundial intenté persuadirle de que todo no es open and close, un blanco y negro… De que entre todos los colores del arco iris justo hay que elegir los que están en el medio, bailar con los verdes, morder con los rojos intensos, acariciarse con un tímido azul turquesa… Todavía hoy, pasados tres días, siento que no comprendió nada… Tal vez allá en los campos de castillos, todo lo envuelve un ocre negruzco…

Y lo más pardo es que no fue chispeante. Eso sí me decepcionó porque ¿qué es el sexo sin alegría? Alguien dijo que la felicidad, en la mayor parte de las personas alegres, es el resultado de una tenaz disciplina. Yo soy enormemente disciplinada en mi vida y en el sexo más porque es donde me siento más yo.  Y follando alegremente es la única manera de encontrar la plenitud individual, la felicidad…, O ¿no?

MAra Blixen.

sI no te gusta FOLLAR, quizás eres uno de estos…

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A estas alturas ha quedado claro lo central que es en mi vida el sexo. Había oído hablar sobre los asexuales y siempre he sentido cierta curiosidad. Ahora leo en el País que existe todo un movimiento mundial alrededor de la gente que no quiere el sexo en sus vidas, AVEN ( Asexual Visibility and Education Network), así se llama. Y empiezo a imaginarme la vida sin follar. Imposible… Voy a tener que hacer un día intenso de mindfullness para conseguir concentrarme  e imaginarme casta porque, solo de pensarlo se me enciende un calorcito en las vísceras como si me aterrorizase no sentir el consuelo de la pasión nunca más.

Pero ¿si lo único que verdaderamente somos es sexo? En él está nuestra esencia de ser. Y si no, leed a Georges Bataille y su ensayo EL EROTISMO. Fundamental para entender la condición sexual humana.  Más abajo os dejo parte del prólogo (*) con el que estoy (o eso sigo creyendo hasta hoy) muy de acuerdo.

A continuación y en negrita subrayo las cuatro personalidades asexuales:

  • As de picas: no siente atracción sexual ni romántica.
  • As de diamantes: demirromántico o demisexual, que siente atracción romántica o sexual únicamente cuando hay un vínculo emocional fuerte con la persona.
  • As de corazones: alorromántico asexual, que experimenta atracción romántica, pero no impulso sexual.
  • As de trébol: se identifican dentro de la asexualidad, pero están inseguros o se cuestionan su orientación romántica.

pRÓLOGO (*):

El espíritu humano está expuesto a los requerimientos más sorprendentes. Constantemente se da miedo a sí mismo. Sus movimientos eróticos le aterrorizan. La santa, llena de pavor, aparta la vista del voluptuoso: ignora la unidad que existe entre las pasiones inconfesables de éste y las suyas. Con todo, no es imposible hallar la coherencia del espíritu humano, cuyas posibilidades se extienden en un territorio que va desde la santa hasta el voluptuoso. Me sitúo en un punto de vista desde el que percibo estas posibilidades, que son opuestas, en concierto. No intento de ninguna manera reducirlas unas a otras, sino que me esfuerzo en captar, más allá de toda posibilidad de negar al otro, una última posibilidad de convergencia. No pienso que el hombre tenga la más mínima posibilidad de arrojar un poco de luz sobre todo eso sin dominar antes lo que le aterroriza. No se trata de que haya que esperar un mundo en el cual ya no quedarían razones para el terror, un mundo en el cual el erotismo y la muerte se encontrarían según los modos de encadenamiento de una mecánica. Se trata de que el hombre sí puede superar lo que le espanta, puede mirarlo de frente.

mARA bLIXEN. 

Escribe en la caja negra del SEXO…

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Cuando no salen las palabras adecuadas uno se asusta. Te pones a leer a los grandes para ver si encuentras la inspiración. Eso es aún peor porque te das cuenta de que nunca alcanzarás ese estado de gloria. Y te preguntas por qué escribes. Es más,  porque escribes  de sexo…

Los que han leído parte de mi novela (algunos, la novela entera) me dicen que utilizo el sexo tan solo como un utensilio para llegar a la caja acorazada del personaje. A su esencia, a lo que nadie quiere enseñar,  y que lo consigo de una manera poco  convencional, o al menos, muy particular.

Marta me dijo que rasco en las venas negras atravesando un cuchillo en lengua, con extraordinaria impulsividad y alegría. Que consigo un ‘catwalk’ de Lacroix a través de la más patética simpleza. Y que eso al fin y al cabo es lo que hace a cualquier escritor digno de ser respetado.

Es posible que haya una razón que explique porqué centro mis historias en el sexo. Por qué desde pequeña me impactaron tanto pelis como Last Tango in Paris…, Eyes wide shut o más recientemente, Shame… Que quizás, escribir de sexo es una consecuencia natural de lo que soy… Es más. Diría que sé cuál es la explicación, pero eso se queda en la caja…

Mara Blixen.

NinfÓmanO o NinfÓmanA ¿Lo eres tÚ?

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Sorprendida estoy cuando leo este artículo. NinfómanOOO¿? Me sorprendo por la “O” masculina. O, ¿es que tan solo estoy leyendo lo que quiero leer como aquel que se auto engaña siempre para no sufrir? Posiblemente solo haya leído ninfomaníA pero me la creo con “O” y no voy a buscar su significado en el diccionario porque se lo que voy a encontrar… ciertas mujeres con un deseo insaciable y violento por copular…

Violento en mi caso no aplica pero insaciable tal vez. Y…, ¿por qué?

Porque busco y busco y rebusco un sexo mejor, una mayor satisfacción… Busco que jueguen en mis cositas allí abajo. Que lo hagan bien sin pensar en el ego…’Sí! que lo hagan más allá que con devoción y ganas de complacer, con ganas puras de disfrutar de la vida,  del sexo… Solo así uno se entrega… Pero…, si solo hay que escuchar mi ritmo cardíaco…, el de ella, el de tu pareja… Hay que dejarse llevar por la respiración en mi pecho, en mi sexo, en mi mirada…

De lo contrario, volcanes como yo seguirán buscando, insaciablemente…

Mara Blixen. 

descúbre lo que dicen los expertos pinchando aquí…

¿ Por qué cuando escribo ME EXCITO TANTO?

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Me excito por infinitas razones.

Por el placer de escribir…,

por el placer de inventar situaciones, ambientes, colores, nuevos personajes…,

Por intentar dejar a relucir en un acto aparentemente insignificante, el lado más oscuro del protagonista, de mi misma…,

por el placer de escuchar el tintineo de las teclas…,

por la soledad voluntaria que me invade y gratifica…,

por el placer del limpio pensar…,

por resucitar aquel encuentro fugaz en la cola de un water…, mmm.

porque a veces siento arder y voy deshaciéndome de cada tela hasta quedarme en braguitas…,

por el repicar de mis tacones…,

por saberme leída un día…,

por la necesidad de contar al mundo de dichosas maneras, la tristeza que un día rompió mi pudor…

Mara Blixen.

Sexo y zapatos…

Si me tuviera que quedar con tan solo una prenda, objeto o artilugio para provocar sexualmente a mi pareja, o incluso para provocarme a mí cada vez que coqueteo delante del espejo, sin duda es el zapato de tacón.

Cuanto más alto, más segura me siento…

Cuanto más negro, más poderosa…

Y cuantos más cordoncitos rodeando el tobillo, más sexy…

Hoy he elegido varios de ellos que me chiflan. Todos son de Stuart Weitzman. No es que pretenda hacer publicidad. Es que todas las mujeres merecen conocer, para excitaros en los juegos erótico-festivos, unas joyitas como éstas.

Príncipes del Universo: Os lo pongo muy fácil para alegrar la semana que empieza a vuestras preciosas reinas…

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MAra BLixen.

Casi no FOLLAS y lo sabes, o el arte de estar FINDUS…

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Leyendo este artículo sobre lo poco que follamos en contraposición a una sociedad cada día más sexualizada, me ha llevado a recordar (con una grata sonrisa) un término que acuñamos tres amigas hace unos años: ESTAR FINDUS. Imagina lo que es. ¿NO?

Os cuento. Estábamos un día charlando con un gin-tonic sobre lo que habíamos follado en los últimos tiempos (las tres estábamos solteras) y Marta, finalmente dijo: -JOder, estoy más que congelada, estoy muuuuy FINDUS. ¡Llevo más de un año sin echar un polvo! ¡Y no me había dado cuenta hasta ahora!- A Laura y a mí nos hizo mucha gracia lo de FINDUS. Ella contesto – ¿Pero no había una marca de congelados llamada FINDUS? -.

Desde entonces, “ESTAR FINDUS” se convirtió en una frase hecha que transmitíamos en conversaciones a otros amigos. En realidad, para estar findus tienes que llevar más de un año sin sexo. Y me consta que más de un amigo utiliza la expresión asiduamente en su vocabulario.

Confiesa. ¿Cuantas veces has estado findus?

Mara Blixen.

Pínchame para saber más…

RecolocÁndome la BRAGUITA…

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Hay días que me despierto con la necesidad férrea de mirarme al espejo y seducir a mi mente a través del cuerpo para que expulse líneas a borbotones. ¿Qué mejor manera de hacerlo que vistiéndome despacio para provocar al intelecto con movimientos sensuales y colocándome, antes, alguna braguita más sexy de lo habitual? Al poco rato, asoma la excitación, las paredes de mis neuronas se desperezan, activan la prosa, me preparo un café y comienzo a escribir…

Prueba a hacer lo mismo…

¡MIRROW BYTES!

MAra Blixen.

¡Si has visto mucho PORNO, fallas este TEST seguro!

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En resumen, lo que dice la noticia es que en las escuelas empiezan a darse cuenta de que la educación sexual es muy importante y se preguntan, algunos ya actúan, si deberían enseñar a los más jóvenes lo básico del sexo. Desde la medida de un pene normal hasta para qué sirve el clítoris… Si crees que todas esas horas viendo porno te han instruido perfectamente, quizás no aciertes ni una de las 10 preguntas de este test aparentemente elemental. Confieso que yo he fallado dos. Y es que, que vea porno o no, esto del sexo no es tan fácil… Prueba y confiesa tus aciertos…

MAra Blixen.

Pínchame, juega y aprende…

¿Irías a clases de sexo?

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  • Y digo yo que ¿por qué no? Igual que vamos a clases de idiomas, yoga, danza o música. Abre la primera escuela en España y espero que sean muchas más. Siempre oigo lo mismo de muchas amigas. Que no saben hacérmelo con suavidad, que lo muerden, que son bruscos… Me refiero al cunnilingus, por supuesto. Supongo que ellos dirán algo parecido de nosotras. Si a eso le añado que pocas veces nos atrevemos a decir que por ese camino van mal por temor a que el otro se sienta ofendido, levanto la voz a favor de estas escuelas de sexo. ¡Bravo!

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